Biografía

El odio que crece

Los RAZA DE ODIO nacen oficialmente en abril del 2002, aunque ese proyecto ya estaba desde hace tiempo en la mente de Peso (batería de los Necrodeath) y Paco, guitarra de índole roquera y afición al flamenco. Muy pronto los dos alistan a John (bajo de los Necrodeath, Cadaveria y DyNAbyte) que en esta ocasión se llamará El Sargento. Pero es cuando Zanna (ex líder histórico y voz de los Sadist) se junta al equipo que el proyecto crece en consistencia, luego la band se completará con la segunda guitarra del italo-brasileño López (ya guitarra de los Zorn).
El estilo del grupo funde, en una nueva mezcla musical, la guitarra española de Paco y el metal más extremeño, con influencia de grupos como Soulfly, Ill Niño, Puya, Brujería. En el verano 2002, el grupo graba su primero cd promo para buscar una contratación discográfica y en noviembre los Raza fueron teloneros de los Impaled Nazarene en Italia en frente de 500 personas. Juntos búsqueda y estudio de un sonido caliente y muy rico de personalidad son siempre en desarrollo en la sala de ensayo de los Raza de Odio, donde, más allá a prepararse para las actuaciones, la band compone su música, confirmando que la presencia de John y Peso también como compositores, a pesar de sus fijos escalafón en los Necrodeath, no permite de pensar a los Raza de Odio como un proyecto paralelo o segundo, pero a una band con su propia verdadera identidad.
En enero 2004 los Raza de Odio graban su primero disco (“La Nueva Alarma“) en los Outer Sound Studios en Roma, con la producción de Giuseppe Orlando (batería de los Novembre); el disco sale en septiembre 2004 por Scarlet Records, y en seguida el grupo tiene muchos conciertos para promocionarlo y un tour juntos con los Cruentus. En enero 2006 Peso deja la band, debido a sus compromisos con los Necrodeath. Después de un período con Mr. Paink (ya con los Cruentus) la Raza recluta a Christo Machete (Christian Parisi, hermano de López) ya con los Zorn.

Los Raza de Odio estan muy listos para que la gente golpea sus cabezas, y no solamente de los que aman el metal.

¡Y mi odio ya creceeeeeeeeeeeeeeeeee!

MARÍA JUANA PORRIKO